"Until recently, Protestant-inspired literature on the Inquisition tended to be hostile to the Catholic Church per se, while Catholic literature tended to be narrowly apologetic and justificatory."[2] For Protestant scholars of the nineteenth century such as William H. Prescott and John Lothrop Motley the Spanish Inquisition represented "the archsymbol of religious intolerance and ecclesiastical power".[3] Henry Charles Lea wrote both A History of the Inquisition of the Middle Ages (1888) and A History of the Inquisition of Spain (1906). A History of the Inquisition of Spain was considered both groundbreaking and polemical. His studies were criticized for having both an anti-Catholic[4] and an anti-Spanish bias. Lea saw the Inquisition as theocratic absolutism that weakened Spain to an extent that undermined its overseas empire and ultimately contributed to its defeat during the Spanish–American War of 1898.[3] However both Juan Antonio Llorente's in his Histoire critique de l'Inquisition espagnole (1817) and Lea had access to original documents.

Increasing trends in regionalism, the criticism of ecclesiastic abuses, the Avignon Papacy, and the Great Schism all contributed to the emergence of new religious dissent and unrest in 14th and 15th century Italy. Furthermore, widespread ecclesiastical and clerical reform advanced through the last decades of the 15th century, and by the second decade of the 16th century, reform movements prevailed in many parts of Europe.[31]


Hola Diego, la verdad que el articulo es muy interesante. Siempre me intereso el tema del ki, de que se compone y cual es la probabilidad de que la ciencia algun dia descubra alguna onda-particula que sea la unidad minima de ki, y que a partir de esto sea posible medir el ki de las cosas. Se que es muy fantasioso pero tampoco dispongo de muchos conocimientos en fisica para poder especular seriamente con esta posibilidad. Saludos.
Hola, buenas tardes, me llamo Marta y tengo 37 años en 2011 me quitaron el ovario derecho después de tener a nuestro primer hijo, después me quedé embarazada de nuestra pequeña que nació en 2015 y ahora en Enero va hacer un año que me hicieron una histerectomía casi total solo tengo el ovario izquierdo, me lo hicieron con cirugía abdominal y he de decir que me ha ido genial, yo tenía un mioma gigante que me provocaba mucho dolor, asi que mi calidad de vida ha mejorado, el único inconveniente es que sufro de un poco de sequedad vaginal que se soluciona con los geniales productos farmaceuticos para poder paliar esa sequedad y soy más propensa a coger algún kilo de más, pero la verdad es que me siento bien, nuestra vida sexual no se ha resentido, ni tengo incontinencia tan solo la hemos adaptado a nuestras nuevas circunstancias hemos sacado lo positivo de esto, mi marido y yo teníamos claro que con nuestros dos hijos tenemos suficiente disfrutamos del sexo con mayor tranquilidad y placer, asi que os animo a que subáis la moral y os apoyeis en vuestras parejas porque aunque las operadas somos nosotras esto también es un poco cosa de dos, porque chicas seguimos siendo igual de mujeres que antes, un abrazo fuerte y mucho ánimo
Tengo 35 años y un hijo de 19 meses. Me practicaron una histerectomía total por laparoscopia hace un mes a causa de miomas. He tenido dos síntomas después de quince días de pasada la cirugía, uno es una sensación de tener un hueco en la vagina y a veces como pesadez y el otro es incontinencia urinaria que se ha ido aumentando con el paso de los días. Siento un constante ardor al sentarme y estoy muy preocupada por la incontinencia. Quedo atenta a tu consejo u opinión. Saludos.
Basado en mi humilde experiencia, esto que les comparto es el fruto de mucho tiempo de búsqueda, reflexión, prueba y error, etc. Así que tú mi querido Amigo y compañero de viaje, estás recibiendo cosas que serían muy difíciles de conseguir todas juntas o compendiadas en un mismo lugar. Y ese es mi objetivo, compartirte todo de una forma que te sea práctica y te lleve a resultados, sin que tengas que pasarte la vida intentando, y sin que pierdas ese entusiasmo y esas ganas que hoy tienes y que son la clave del éxito en esto.
Hola, buenas tardes, me llamo Marta en 2011 me quitaron el ovario derecho después de tener a nuestro primer hijo, después me quedé embarazada de nuestra pequeña y ahora en Enero va hacer un año que me hicieron una histerectomía casi total solo tengo el ovario izquierdo, me lo hicieron con cirugía abdominal y he de decir que me ha ido genial, yo tenía un mioma gigante que me provocaba mucho dolor, a si que mi calidad de vida ha mejorado, el único inconveniente es que sufro de un poco de sequedad vaginal que se soluciona con los geniales productos farmaceuticos para poder paliar esa sequedad y soy más propensa a coger algún kilo de más, pero la verdad es que me siento bien, nuestra vida sexual no se ha resentido, ni tengo incontinencia tan solo la hemos adaptado a nuestras nuevas circunstancias hemos sacado lo positivo de esto, mi marido y yo teníamos claro que con nuestros dos hijos tenemos suficiente disfrutamos del sexo con mayor tranquilidad y placer, a si que os animo a que subáis la moral y os apoyeis en vuestras parejas porque aunque las operadas somos nosotras esto también es un poco cosa de dos, porque chicas seguimos siendo igual de mujeres que antes, un abrazo fuerte y mucho ánimo
Hola a tod@s! Yo quiero comentar mi experiencia: Ovario derecho poliquístico (con estallamiento), miomatosis múltiple. Al ser biopsiada, arrojo datos de premalignidad en células escamosas. Familiarmente, con antecedentes de cáncer por ambos lados (materno y paterno), de hecho, mi papá estaba en fase terminal cuando me detectaron. Eran hemorragias de hasta siete u ocho días, “descansaba” una semana y volvía; con unos cólicos espantosos, como nunca había sentido, ni siquiera cuando parí a mis tres hijos. Ahora tengo 46 años, y cuatro de haberme operado. Me retiraron el ovario restante, trompas y útero. La primer semana fué muy difícil, por los altibajos emocionales. A los tres meses de haberme hecho la cirugía, inicié la aventura de restaurar una casa antigüa, pero en realidad lo que restauré fué mi mente y mi corazón. Subirme a los andamios, tomar fotografías del proceso, y luego irme envolviendo en la dinámica… literalmente me salvó la vida. Aprendí a usar herramientas como el marro y el cincel, mover carretillas con mezcla del material (ya en diciembre, a seis meses de la intervención), tomar decisiones en los acabados y además ir vigilando el presupuesto; mantuvo mi mente y mi cuerpo ocupados. En ésa época, rompí con mi pareja de diez años. Tomamos distancia y perspectiva. Al mudarme a la casa que intervine, mi hija de 20 años estaba embarazada y se fué a vivir con el papá de su bebé (que no era su novio siquiera). Diagnosticaron con Parkinson y Alzhaimer a mi mamá y mi hijo mayor estaba por terminar Medicina. El menor, estudiando Psicología y trabajando como maestro rural en una comunidad indígena. Todo esto, normalmente sería muy comprometedor emocionalmente, sin embargo, con el apoyo de mi psiquiatra de Seguridad Social y la vigilancia de mi ginecólogo, salí adelante. Ahora que he vuelto con mi pareja (cumplimos 14 años el 21 de junio), la cirugía llegó en el momento en que aún no corría con tanto riesgo de malignidad (seis meses después, ya no sería igual, como me dijo el patólogo), nos tomó tiempo platicar que había sido lo mejor (ya llevaba tres abortos); y comenzamos desde cero: llamadas, visitas, salidas… un cortejo como desde que nos conocimos. Llegado el momento, confieso que tuve miedo. Sin embargo, la comunicación fue el factor determinante: Ambos nos sorpendimos al descubrir que mi líbido estaba intacta, no había dolor, ni sequedad vaginal. La depresión que ha sido el flagelo familiar paterno, absolutamente bajo control. No hay rabietas, ni pleitos ni discusiones con mis hijos o con él. Llevo un régimen estricto por hipotiroidismo, y estamos planeando mi cirugía de columna. Todo está en la mente…
A los 21 años me diagnosticaron esquizofrenia paranoide, primer brote. Unos años después, otra psiquiatra cambió el diagnóstico por “trastorno bipolar´”. Más adelante, cuando mi cuarto ingreso en el hospital psiquiátrico, volvieron a considerar la esquizofrenia, mitigada en un trastorno esquizoafectivo. Mientras tanto, durante todos esos años de tratamiento, conseguí licenciarme en Filología Hispánica, cursar un máster en Formación de Profesores de Español como Lengua Extranjera y hacer un posgrado en Relaciones Internacionales. Además, me casé, tuve dos hijos muy sanos y he ido trabajando como profesor y traductor y como administrativo (ocho horas al día durante dos meses ganando mucho dinero, pero no se lo deseo a nadie).

Respecto de su conceptualización de la energía psíquica creía que ésta era tanto o más indestructible que la energía física. Postulaba que toda energía invertida en una función psíquica provocará su disminución paulatina en favor del incremento de su disponibilidad para cualquier otra función. Toda desaparición energética en un sistema psíquico conllevaría por tanto su reaparición en algún otro. Esta afirmación es muy semejante a los postulados energéticos freudianos, como queda patente en la teoría de la sublimación donde la sexualidad es redirigida hacia la creatividad artística.


A los 35. Fue la peor noticia que recibí en plena operación…. ya que sólo me iban a sacar un mioma pero me hicieron una histerectomía total. Nadie sabe cuánto dolor causó en mi vida. Todavía estoy con psicóloga, porque nadie te advierte que una operación puede cambiarte tu vida por completo. Aunque te digan que el mioma era muy grande, que tu útero estaba aplastado y que tenías quistes; nadie tiene derecho a no informarte o que no te saquen nada, que te suturen o que te hablen, no que te lo hagan callados como si la persona, aunque no pueda hablar por el oxigeno, no estuviera escuchando la cirugía! Ya nada puedo hacer. Es lo peor que tengo que afrontar!!!
Generally, inquisitorial courts functioned much like the secular courts of the time, though their sentences and penances were less cruel.[13] A number of procedures and protections restricted the torture of the accused, although much torture could be inflicted, and capital punishment was executed by secular authorities due to the clerical prohibition on shedding blood.[14] Torture was used to extract confession, rather than as a form of punishment as used by secular courts. Any confession made following or during torture had to be freely repeated the next day without torture or it was considered invalid.[13] "Technically, therefore, torture was strictly a means of obtaining the only full proof available…[The inquisitors'] tasks were not only – or even primarily – to convict the contumacious heretic, but…to preserve the unity of the Church".[13]
Although the Roman inquisitions worked moderately and guardedly during the remainder of the pontificate of Paul III, they became an essential part of the structure of Rome when Paul IV, who became pope in 1555, launched the Counter-Reformation that Paul III began.[33] Later, in 1588, Pope Sixtus V officially organized the inquisitions into the Congregation of the Holy Roman and Universal Inquisition or Holy Office.[34] It is important to note, however, that this was only one of fifteen administrative departments of the papal government and was not the sole operating body of the Church.
En algunos de estos grupos, como la citada Iglesia de Satán, hemos encontrado auténticos “místicos” que en sus arrebatos de apasionado amor por el Diablo protagonizan los mismos fenómenos que muchos contemplantivos cristianos, sufís o hindús. La sacerdotisa satánica Raquel Joana, que se confesaba a EOC como “apasionadamente enamorada de Satán” recibe miles de mensajes psicográficos y ha vivido en su domicilio todo tipo de fenómenos paranormales. ¿Sugiere este caso que tanto el odio como el amor son dos caras de una misma energía? Es posible, sin embargo todas las escuelas esotéricas coinciden en que una ley universal vigente en todas las mágias, llamada “Ley del Espejo” devuelve al emisor triplicados todos los deseos que emana. Por tanto siempre será una mejor inversión utilizar la energía del amor, que la del odio.
Psiquiatras, psicólogos, criminólogos, abogados y otros juristas preocupados por la calidad del servicio público que prestan jueces y magistrados muestran su preocupación por la falta de revisiones de la salud mental de estos profesionales cuya herramienta de trabajo es la razón. Los expertos consultados creen necesaria una mayor exigencia para estimar capaz a un juez, y la creación de controles periódicos. El psiquiatra Fabriciano Jiménez Cubero, quien ha examinado durante 30 años a muchos jueces en la clínica forense, cree que sus principales patologías son la prepotencia y la paranoia. Añade que el desequilibrio del juez proviene a veces de su historia personal, como aquél, recuerda, "muy parcial con los conductores porque se le había muerto un hijo en accidente de tráfico".
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