A mi experiencia, siento que mi recuperación va muy lenta y dolorosa: estreñimiento, dolor de espalda baja, molestia al orinar (no como infección, sino estuvieran succionando algo), seroma y molestia en la herida abdominal, tengo sangrado aunque mi médico ya me comentó que es porque se me abrió mi sutura vaginal. Pero de estas pequeñas complicaciones no he regresado al hospital por infección o complicación grave.
Y es que, si bien es cierto que existen patologías frente a las cuales la única posibilidad de mejoría de la calidad de vida e incluso de la esperanza de vida de quienes las padecen es la extirpación del útero (cáncer de útero o de cuello de útero), hay otras en las que no se justifica el precio tan alto que conlleva sacrificar un órgano tan importante.
A energia psíquica é uma condição para que haja força psíquica para a realização de um trabalho ou processo psíquico. Por exemplo, se uma pessoa investe uma grande quantidade de energia psíquica numa determinada atividade, essa energia disponível na consciência é convertida em força psíquica, isto é, em vontade para que seja realizada essa atividade. Ao contrário, se uma pessoa com depressão diz que não tem vontade de fazer nada, isso significa que não há energia psíquica disponível para se converter em força psíquica para a realização de uma tarefa.

Muchas gracias por vuestros artículos. Mucha de las cosas que nos ponéis las he experimentado en primera persona. Tengo LES, soy alérgica asmática, tengo el virus de la hepatitis C, intolerante a la lactosa y al ácido acetil salicílico. Hace casi 6 años me diagnosticaron el lupus y fue entonces cuando abandoné la SS y desde ese momento he ido mejorando a base de medicina natural guiada por un Iridólogo y alimentación muy, pero que muy sana.
tengo 40 años y me acaba de realizar histerectomia quitaron matriz y ovario por miomatosis y endometrosis de 2 grado la verdad ya era sagrandos todo los días inflamación dolor ya son 3 cirugías por esto no quería que me sacaran mi matriz pero no había remedio ya habia mucho sangrado trabajo social y enfermeras hablaron conmigo pues tiene razón ahorita no padecemos una enfermedad crónica que al querer hacer esto mas adelante complique mas la situación yo ya me sentía muy cansada asido una lucha contra el dolor de mucho tiempo por la endometrosis a avanzado mi ginecólogo al abrir me dijieron que ya estaba dañando la endometrosis un musculo la matriz estaba llena y mi ovario ya destrozado luche mucho por conservarla y tener un bebe pero no se pudo ahora siento que puedo descansar al menos ya no hay tanto sagrado y dolor si empezaron los calores y me envuelto muy sensible que ya no puedo pelear cuando me hacen enojar pero como dijo mi familia te queremos viva sin un órgano pero viva estoy mas tranquila hace tiempo no sentía el estar seca sin tollas o manchones si la autoestima baja estoy buscando ayuda pero también me digo creo que SER MUJER VA MAS AYA QUE UN ÓRGANO ES IMPORTANTE PERO SER MUJER WUAHUUU ES MAS QUE ESTO
Hola, tengo 37 años, una nena de 17. Hace 6 murió su papá y hace 9 me operaron de útero. Tengo una pareja y queremos un bebé. Alguien me puede decir o ayudar con alguien que sepa muy bien del tema si aún teniendo mis ovarios es posible extraer y realizar una inseminación in vitro? Agradecería toda la información que me puedan suministrar, pues ha sido muy difícil superar y aceptar que ya no pueda tener un bebé dentro, pero si contemplar que la ciencia ha avanzado. Graxias por la información.

Hola a tod@s! Yo quiero comentar mi experiencia: Ovario derecho poliquístico (con estallamiento), miomatosis múltiple. Al ser biopsiada, arrojo datos de premalignidad en células escamosas. Familiarmente, con antecedentes de cáncer por ambos lados (materno y paterno), de hecho, mi papá estaba en fase terminal cuando me detectaron. Eran hemorragias de hasta siete u ocho días, “descansaba” una semana y volvía; con unos cólicos espantosos, como nunca había sentido, ni siquiera cuando parí a mis tres hijos. Ahora tengo 46 años, y cuatro de haberme operado. Me retiraron el ovario restante, trompas y útero. La primer semana fué muy difícil, por los altibajos emocionales. A los tres meses de haberme hecho la cirugía, inicié la aventura de restaurar una casa antigüa, pero en realidad lo que restauré fué mi mente y mi corazón. Subirme a los andamios, tomar fotografías del proceso, y luego irme envolviendo en la dinámica… literalmente me salvó la vida. Aprendí a usar herramientas como el marro y el cincel, mover carretillas con mezcla del material (ya en diciembre, a seis meses de la intervención), tomar decisiones en los acabados y además ir vigilando el presupuesto; mantuvo mi mente y mi cuerpo ocupados. En ésa época, rompí con mi pareja de diez años. Tomamos distancia y perspectiva. Al mudarme a la casa que intervine, mi hija de 20 años estaba embarazada y se fué a vivir con el papá de su bebé (que no era su novio siquiera). Diagnosticaron con Parkinson y Alzhaimer a mi mamá y mi hijo mayor estaba por terminar Medicina. El menor, estudiando Psicología y trabajando como maestro rural en una comunidad indígena. Todo esto, normalmente sería muy comprometedor emocionalmente, sin embargo, con el apoyo de mi psiquiatra de Seguridad Social y la vigilancia de mi ginecólogo, salí adelante. Ahora que he vuelto con mi pareja (cumplimos 14 años el 21 de junio), la cirugía llegó en el momento en que aún no corría con tanto riesgo de malignidad (seis meses después, ya no sería igual, como me dijo el patólogo), nos tomó tiempo platicar que había sido lo mejor (ya llevaba tres abortos); y comenzamos desde cero: llamadas, visitas, salidas… un cortejo como desde que nos conocimos. Llegado el momento, confieso que tuve miedo. Sin embargo, la comunicación fue el factor determinante: Ambos nos sorpendimos al descubrir que mi líbido estaba intacta, no había dolor, ni sequedad vaginal. La depresión que ha sido el flagelo familiar paterno, absolutamente bajo control. No hay rabietas, ni pleitos ni discusiones con mis hijos o con él. Llevo un régimen estricto por hipotiroidismo, y estamos planeando mi cirugía de columna. Todo está en la mente…

El 33 por 100 de discapacidad da derecho al reconocimiento de la condición de persona con discapacidad tiene en cuenta tanto los factores discapacitantes –provengan de una disminución física, psíquica o sensorial-, como los factores sociales, entendiendo por tales, entre otros, la edad, entorno familiar, situación laboral y profesional, niveles educativos y culturales, así como el entorno habitual de la persona con discapacidad.
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