Sí ha habido en cambio un esfuerzo consciente por armonizar los criterios del DSM-5 con los de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (CIE-10, capítulo V, dedicado a los trastornos mentales y del comportamiento). Se han simplificado algunos diagnósticos y problemas, se han aplazado otros y se han complicado varios. Una de las críticas frecuentes a este manual es que los casi 400 trastornos que clasifica, junto con unos umbrales exagerados, no hacen más que aumentar el número de personas potencialmente taradas con el riesgo de medicalización excesiva que eso implica, algo que estaría ocurriendo de modo preocupante con los niños hiperactivos o con la alegría con que se recetan antidepresivos o ansiolíticos ante la marea de personas afectadas por la actual crisis socio-económica. La inclusión de situaciones vitales difíciles -afortunadamente el duelo se ha excluido- bajo la rúbrica de enfermedad mental es una de las tentaciones habituales de estos compendios, acusados a veces de dejarse presionar por las compañías farmacéuticas o de enredarse en una interminable taxonomía de la variedad humana.
Todos os fenômenos psicológicos podem ser considerados como manifestações de energia, do mesmo modo que os fenômenos físicos têm sido considerados manifestações de energia, desde que Robert Mayer descobriu a lei da conservação da energia. Subjetiva e psicologicamente, essa energia é concebida como desejo. Chamo-a libido, no sentido original do termo, que não é, de modo algum, apenas sexual. (Carl Gustav Jung; Freud e a Psicanálise – § 567).

En algunos de estos grupos, como la citada Iglesia de Satán, hemos encontrado auténticos “místicos” que en sus arrebatos de apasionado amor por el Diablo protagonizan los mismos fenómenos que muchos contemplantivos cristianos, sufís o hindús. La sacerdotisa satánica Raquel Joana, que se confesaba a EOC como “apasionadamente enamorada de Satán” recibe miles de mensajes psicográficos y ha vivido en su domicilio todo tipo de fenómenos paranormales. ¿Sugiere este caso que tanto el odio como el amor son dos caras de una misma energía? Es posible, sin embargo todas las escuelas esotéricas coinciden en que una ley universal vigente en todas las mágias, llamada “Ley del Espejo” devuelve al emisor triplicados todos los deseos que emana. Por tanto siempre será una mejor inversión utilizar la energía del amor, que la del odio.
Por esa razón probablemente, todas las escuelas esotéricas insisten en que la única forma de construir un futuro, no solo individual, sino planetario, será a través de ese “quinto elemento”. Algo que en la actualidad se dedican a ejercitar más anónimos y agnósticos voluntarios de todo tipo de organizaciones humanitarias, que los grandilocuentes gurús de la Nueva Era.
El interesado que se encuentre en la situación prevista en la legislación vigente – Baremo aprobado por el Real Decreto 1971/1999, de 23 de diciembre, a los efectos de determinar el grado de discapacidad, una vez solicitada la misma, su calificación efectuada por el EVO, se obtendrá un grado de discapacidad, que si fuera inferior al 33% no tendría validez a los efectos de la concesión de los beneficios que se otorgan a las personas a partir del citado grado.
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