Hola buenas tardes trate de leer bastantes comentarios pero ninguno se asemeja al mío, tuve una hysterectomia hace ya 6 semanas, me removieron el utero, un ovario, levantaron mi vejiga, una reconstrucción total. Me cayo una infección tremenda urinaria que tve que regresar al hospital y quedarme por 10 días con antibióticos para combatir la infección, total que me dieron antibióticos por casi 3 semanas y la infección desapareció, la cuestión ahora es, que desde que me detectaron la infección me tuvieron que poner una sonda por que no puedo hacer pipí, asta la fecha de hoy octubre 20 2018 todavía tengo la sonda y cada semana voy al doctor y me remueve la sonda, tomo mucho liquido y cuando siento la presión de ir a hacer pipi, no hago nada. Eso me tiene muy asustada pues me tiene que poner la sonda otra vez y así poder evacuar la pipí acumulada y hay me siento mejor. Lo malo que ya tengo casi dos meses ya con la sonda y no puedo hacer pipí, alguien sabe si es algo que si pueda suceder? Estaré con sonda por mucho tiempo? El doctor dice que mi vejiga está muy aflojerada que no tiene ganas de habrír todavía. Será cierto? Alguien que pueda otorgarme una respuesta un poco más positiva y alentadora por favor. Gracias

Hola!, también al igual que tu, pasé por una situación difícil a las 9 SDG, tuve una hemorragia crónica, y posteriormente tuve 2 hematomas de 15 y 10 cm, lo que me ocasionó que la mayor parte del embarazo me la pasara hospitalizada, a raíz de esto me diagnosticaron placenta previa total y una nueva complicación mi bebé se quedó sin liquido amniótico, para salvar a mi bebé y salvarme, tuvieron que realizarme una histerectomía, pero creerme que el sólo hecho de que mi bebé estuviera bien, autoricé que me hicieran esa operación, mi bebé nació con 28 SDG, y luchó como un guerrero y ahora tiene 8 meses. Todos los días oraba para que mi hijo estuviera bien, pues por la condición en la que se encontraba no pude guardar reposo así que recién operada iba todos los días a visitar a mi bebé a la UCIN, no te preocupes Dios te dará las fuerzas necesarias para salir adelante, se vale estar triste, llorar y decir porqué yo, pero después de llorar hay que secar las lágrimas y echarle ganas. Yo también tengo 3 hijitas, quienes han sido mi fortaleza durante este proceso. Y es cierto, la operación es necesaria, porque como te han explicado al momento en que entras en trabajo de parto empiezas a tener sangrado y esos no los pueden controlar, es la única forma de salvarte la vida.
Hola a tod@s! Yo quiero comentar mi experiencia: Ovario derecho poliquístico (con estallamiento), miomatosis múltiple. Al ser biopsiada, arrojo datos de premalignidad en células escamosas. Familiarmente, con antecedentes de cáncer por ambos lados (materno y paterno), de hecho, mi papá estaba en fase terminal cuando me detectaron. Eran hemorragias de hasta siete u ocho días, “descansaba” una semana y volvía; con unos cólicos espantosos, como nunca había sentido, ni siquiera cuando parí a mis tres hijos. Ahora tengo 46 años, y cuatro de haberme operado. Me retiraron el ovario restante, trompas y útero. La primer semana fué muy difícil, por los altibajos emocionales. A los tres meses de haberme hecho la cirugía, inicié la aventura de restaurar una casa antigüa, pero en realidad lo que restauré fué mi mente y mi corazón. Subirme a los andamios, tomar fotografías del proceso, y luego irme envolviendo en la dinámica… literalmente me salvó la vida. Aprendí a usar herramientas como el marro y el cincel, mover carretillas con mezcla del material (ya en diciembre, a seis meses de la intervención), tomar decisiones en los acabados y además ir vigilando el presupuesto; mantuvo mi mente y mi cuerpo ocupados. En ésa época, rompí con mi pareja de diez años. Tomamos distancia y perspectiva. Al mudarme a la casa que intervine, mi hija de 20 años estaba embarazada y se fué a vivir con el papá de su bebé (que no era su novio siquiera). Diagnosticaron con Parkinson y Alzhaimer a mi mamá y mi hijo mayor estaba por terminar Medicina. El menor, estudiando Psicología y trabajando como maestro rural en una comunidad indígena. Todo esto, normalmente sería muy comprometedor emocionalmente, sin embargo, con el apoyo de mi psiquiatra de Seguridad Social y la vigilancia de mi ginecólogo, salí adelante. Ahora que he vuelto con mi pareja (cumplimos 14 años el 21 de junio), la cirugía llegó en el momento en que aún no corría con tanto riesgo de malignidad (seis meses después, ya no sería igual, como me dijo el patólogo), nos tomó tiempo platicar que había sido lo mejor (ya llevaba tres abortos); y comenzamos desde cero: llamadas, visitas, salidas… un cortejo como desde que nos conocimos. Llegado el momento, confieso que tuve miedo. Sin embargo, la comunicación fue el factor determinante: Ambos nos sorpendimos al descubrir que mi líbido estaba intacta, no había dolor, ni sequedad vaginal. La depresión que ha sido el flagelo familiar paterno, absolutamente bajo control. No hay rabietas, ni pleitos ni discusiones con mis hijos o con él. Llevo un régimen estricto por hipotiroidismo, y estamos planeando mi cirugía de columna. Todo está en la mente…
Es en esta cuestión donde mayor polémica ha habido en los últimos años, lo que ha provocado que desde hace algún tiempo se venga denunciando por parte de diferentes colectivos, entre los que destaca la ONG, asociación no gubernamental, norteamericana Hysterectomy Educational Resources and Services Foundation (HERS Foundation) los innumerables casos de prácticas innecesarias de histerectomías motivadas por intereses económicos ya que anualmente se generan, según sus declaraciones, más de 17 billones de dólares en torno a esta práctica.

El bulto en tu estómago desaparecerá, pero sería bueno que te asesores bien si es necesario hacer la histerectomía porque hay métodos diferentes para extirpar los miomas, hace un año me hicieron la histerectomía y subí de peso, mi estado de ánimo está alterado y otros síntomas como gases, estreñimiento, colicos y te aseguro que tu vida sexual cambia..
Si su médico ha determinado que ha de operarse, entendemos que será por razones necesarias. No obstante, está en su derecho de pedir una segunda opinión médica, pero nunca será en un blog como este, con comentarios personales (y cada caso es diferente) donde encuentre una respuesta a su pregunta “¿Y si no me opero?”. La duda que plantea no puedo respondérsela yo como fisioterapeuta, ni ninguna de las mujeres que comentan en estas líneas sus casos particulares. La pregunta que hace sólo puede Y DEBE respondérsela un profesional sanitario (médico ginecólogo en este caso), que haya estudiado a fondo su caso y le aconseje personalmente lo mejor para usted. La finalidad de este blog no es diagnosticar ni prescribir, y los comentarios que las participantes intercambiáis en este blog son un apoyo muy valioso, pero nunca deben considerarlas como recomendaciones médicas, pues no lo son. Le animo a informarse bien con su médico y, repito, a pedir una segunda opinión si no está conforme. Pero su salud es muy importante y no puede depender de los comentarios (personales) de cada una de las mujeres que participan en el blog, ni de mi opinión como fisioterapeuta. Mucho ánimo, Marcela!!! Un abrazo.
Tengo 45 años y 3 hijos de 23, 17 y 2. Les cuento que me realizaron histerectomía laparoscópica robótica y me removieron el útero, trompas y aun conservo mis ovarios. Tengo 19 días en recuperación y ha sido sin dolor, sólo cansada, pero con dormir y alimentarte bien te vas recuperando. Me siento mejor que antes de la cirugía porque mi carácter ha cambiado mucho para bien. Estoy muy tranquila, contenta y muy accesible a lo que antes ni soportaba. Estoy sorprendida que todo fue para mejorar y de las relaciones sexuales, ya antes de cirugía había perdido la líbido pero ahora después de la cirugía he vuelto a sentir que quiero volver a iniciar mis relaciones. En definitiva, fue para bien esta cirugía porque ya no hay descontrol de hormonas, ya no hay dolor y largos periodos de hasta 12 días.
Toda actividad, todo trabajo psíquico y comportamental, desde el instintivo hasta el intelectual, es posible merced a la existencia de una fuerza que moviliza la energía que lo posibilita. ¿Qué fuente energética es esa? La energía del cerebro obtiene su fuerza de los nutrientes y el oxígeno. ¿Y la mente? ¿Cómo se moviliza su energía? Aunque no existiría sin su soporte anatómico, su fuerza proviene de otras fuentes, que no son los nutrientes y el oxígeno.
Hola Soy Mónica. Tengo 54 años. A los 25 años me hicieron una histerectomia TOTAl por un cancer de útero. No tenía hijos. Gracias a Dios, luego de la operación nunca tuve un síntoma de los que se deberían tener. Nunca tuve sofocos, ni dolores, ni molestias. Viví hasta hoy una vida absolutamente normal Gracias a Dios. Yo soy cristiana, y siempre confie en que El me iba a ayudar y así ha sido. Dos años después de mi operación, adopté una hija que hoy tiene 26 años y me ha dado dos nietos. Todo se puede!!! Hay que tener fe!!!. Quiero alentar a aquellas mujeres que tengan que pasar por esa situación a que además de confiar en su médico, confien en Dios que es quien te arregla tu cabeza y tu cuerpo para que tengas una vida feliz y saludable!!!
Además en otros post y videos te enseñaré y mostraré como muchas veces sí estarás causando afectos psicoquinéticos, pero mal dirigidos. El desconocimiento de estos efectos descontrolados o que se manifiestan en otras cosas sin que lo notes, son la principal causa por la cual quienes comienzan la práctica dela Telequinesis abandonen, al frustrarse por pensar que no están teniendo éxito ni resultados, cuando muchas veces lo están logrando y en gran escala, pero no lo pueden entender.
Basado en mi humilde experiencia, esto que les comparto es el fruto de mucho tiempo de búsqueda, reflexión, prueba y error, etc. Así que tú mi querido Amigo y compañero de viaje, estás recibiendo cosas que serían muy difíciles de conseguir todas juntas o compendiadas en un mismo lugar. Y ese es mi objetivo, compartirte todo de una forma que te sea práctica y te lleve a resultados, sin que tengas que pasarte la vida intentando, y sin que pierdas ese entusiasmo y esas ganas que hoy tienes y que son la clave del éxito en esto.
En este estudio se hace una revisión bibliográfica de las principales lesiones y secuelas psíquicas generadas en las víctimas de accidentes de tráfico, así como su mayor o menor prevalencia. Se valora el establecimiento del nexo causal que incluye algunas concausas anteriores, concomitantes y subsiguientes al accidente. Asimismo se analizan los principales factores de vulnerabilidad en el proceso de victimización a nivel biológico, psicológico, psicopatológico y psicosocial. Por último, se hace una valoración pericial de las secuelas psíquicas en las víctimas de accidentes de tráfico en función del nuevo baremo español de 2015. Se señalan en concreto las novedades aportadas por este baremo respecto al anteriormente vigente y se indican, en opinión de los autores, sus principales insuficiencias. Se establecen nuevas líneas de desarrollo para la investigación futura.
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