El amor psíquico, como todo amor, tiene que presentar bases físicas, pero ya lo físico no es lo preponderante. En él entra el aspecto de la simpatía que puede despertar el objeto amoroso. Se llena de su presencia, se encanta haciendo feliz al ser amado con atractivos distintos, más allá de las “poses” sexuales. Ve en la mujer, si es varón, a la compañera de vida por quien es capaz de jurar amor eterno. Encuentra en su sonrisa toda la alegría que un poeta encontraría en un amanecer a la orilla del mar. Y en los momentos de dolor es su consuelo, su principal bastión para restablecerse. Ya en el amor psíquico hay más que placer, hay romanticismo. La vida no pierde sentido porque hay valor, la persona vale siempre a pesar de sus defectos. Hay comprensión y sinceridad. Sin embargo, el amor psíquico puede disolverse cuando un torrente de pasiones inoportunas desemboca en el manantial que lo sostiene. En síntesis: el amor psíquico es emocional y está teñido con la tinta indeleble de nuestras preferencias individuales.
Otra duda y no menos importante que se me olvido comentar es si ya que me van a operar dentro de 10 días y mi ciclo empieza en 2 días puedo dejar de tomar la pastilla anticonceptiva al finalizar este ciclo o si eso va a afectar en algo al momento de la operación, ya que si las dejo seguro voy a estar sangrando el día que me operen, pero de verdad quisiera dejar de tomarlas por qué me afecta hasta en mi ritmo cardíaco.

De acordo com Jung, pareceu-me mais adequado um conceito energético. Ele me tornou possível identificar a expressão “energia psíquica” com o termo “libido”. Este último indica um desejo ou um impulso que não é refreado por qualquer instância moral ou outra. A libido é um appetitus em seu estado natural. Filogeneticamente são as necessidades físicas como fome, sede, sono, sexualidade, e os estados emocionais, os afetos, que constituem a natureza da libido. Todos esses fatores têm suas diferenciações e sutis ramificações nesta tão complicada psique humana. (1999, pg. 123).


El amor psíquico, como todo amor, tiene que presentar bases físicas, pero ya lo físico no es lo preponderante. En él entra el aspecto de la simpatía que puede despertar el objeto amoroso. Se llena de su presencia, se encanta haciendo feliz al ser amado con atractivos distintos, más allá de las “poses” sexuales. Ve en la mujer, si es varón, a la compañera de vida por quien es capaz de jurar amor eterno. Encuentra en su sonrisa toda la alegría que un poeta encontraría en un amanecer a la orilla del mar. Y en los momentos de dolor es su consuelo, su principal bastión para restablecerse. Ya en el amor psíquico hay más que placer, hay romanticismo. La vida no pierde sentido porque hay valor, la persona vale siempre a pesar de sus defectos. Hay comprensión y sinceridad. Sin embargo, el amor psíquico puede disolverse cuando un torrente de pasiones inoportunas desemboca en el manantial que lo sostiene. En síntesis: el amor psíquico es emocional y está teñido con la tinta indeleble de nuestras preferencias individuales.
“Los centros de reconocimiento realizarán las exploraciones y pruebas a que se refiere el anexo del Real Decreto, concretando sus resultados en un expediente clínico básico, que deberá conservarse en el centro respectivo, y estar firmado por los facultativos intervinientes, a la vista del cual el director del centro emitirá el informe de aptitud o de no aptitud, según proceda, que deberá llevar adherida una fotografía reciente del interesado, y en el que se harán constar las observaciones que procedan, si se hubieren detectado enfermedades o deficiencias que lo requieran.”

En este estudio se hace una revisión bibliográfica de las principales lesiones y secuelas psíquicas generadas en las víctimas de accidentes de tráfico, así como su mayor o menor prevalencia. Se valora el establecimiento del nexo causal que incluye algunas concausas anteriores, concomitantes y subsiguientes al accidente. Asimismo se analizan los principales factores de vulnerabilidad en el proceso de victimización a nivel biológico, psicológico, psicopatológico y psicosocial. Por último, se hace una valoración pericial de las secuelas psíquicas en las víctimas de accidentes de tráfico en función del nuevo baremo español de 2015. Se señalan en concreto las novedades aportadas por este baremo respecto al anteriormente vigente y se indican, en opinión de los autores, sus principales insuficiencias. Se establecen nuevas líneas de desarrollo para la investigación futura.
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