A concepção de que as cartas são um código místico foi mais profundamente desenvolvido por Eliphas Lévi (1810-1875) e foi difundida para o mundo pela Ordem Hermética da Aurora Dourada. Lévi, e não Etteilla, é considerado por alguns o verdadeiro fundador das modernas escolas de Tarô. Sua publicação Dogme et Rituel de la Houte Magie ("Dogma e Ritual da Alta Magia"), de 1854, introduziu uma interpretação das cartas que as relacionava com a Cabala Hermética. Enquanto aceitava a origem egípcia do tarô proposta por Court de Gébelin, o autor rejeitava as inovações de Etteilla e seu baralho alterado, e por sua vez delineava um sistema que relacionava o tarô, especialmente o Tarô de Marselha, à Cabala Hermética e aos quatro elementos da alquimia.[18]

Os documentos seguintes que parecem confirmar a existência de objetos semelhantes a cartas de tarô são dois baralhos milaneses (o Brera-Brambilla e o Tarô Cary-Yale) — fragmentários, infelizmente — e três documentos, todos da corte de Ferrara, na Itália. Não é possível datar os conjuntos de cartas, mas estima-se que tenham sido manufaturados por volta de 1440. De acordo com o historiador italiano Giordano Berti, o Tarot foi inventado quase certamente antes do ano 1440, na corte do Duque de Milão Filippo Maria Visconti. Esta crença decorre do fato que, dentro do baralho desenhado por Marziano da Tortona, lá são muitos personagens também presentes no Tarô do século XV.[14]
Herbert Marcuse, teórico social cercano a las ideas de Freud, dio la vuelta al concepto de sublimación para explicar por qué una liberación sexual no redunda necesariamente en una liberación general o auténtica y, por el contrario, contribuye a fortalecer mecanismos represivos. Marcuse vivió las protestas mundiales de la década de 1960, caracterizadas en muchos casos por esta apertura masiva de la sexualidad, al mismo tiempo que en otros ámbitos como la familia o el gobierno, las restricciones sociales ganaban presencia. En cierta forma puede decirse que la desublimación represiva distrae de la consecución de la verdadera libertad.
La pulsión sería un indicador psíquico de una necesidad somática. Es un impulso más allá de lo instintivo. La pulsión se ha desprendido de su naturaleza biológica, por lo tanto la pulsión ya no posee un sustrato neurofisiológico u hormonal que gobierne su mecanismo. Sus mecanismos pertenecen al ámbito de lo psíquico. La pulsión exige satisfacción y esa exigencia se manifiesta de forma constante. Es una de las características de la pulsión, que somete al aparato psíquico a una tensión, a un empuje, a una presión que se mantiene constante, y cuyo fin único es calmar o suprimir esa tensión. Para lograr este fin, la pulsión se sirve de un objeto que, sin embargo, no es uno concreto, ni está predeterminado (a diferencia del instinto).
Todos nosotros poseemos estas funciones. Diríamos que simplemente la usamos en diferentes proporciones. Cada uno de nosotros tiene una función superior que preferimos y que está más desarrollada.; otra secundaria, de la cual somos conscientes de su existencia y la usamos solo para apoyar a la primera. También tenemos una terciaria, la cual está muy poco desarrollada y no es muy consciente para nosotros y finalmente una inferior, la cual está muy pobremente desarrollada y es tan inconsciente que podríamos negar su existencia en nosotros.

La energía psíquica es aquella que se genera a partir del pensamiento, algún filósofo dijo "donde va mi pensamiento va mi energía" y otro filósofo dijo "no podrás señalar una estrella sin modificarla"...Eso sí, no me pregunten los nombres de estos grandes hombres de la historia humana porque no tengo ningún mata burros a mano en este momento....conviertan su energía psíquica en dinámica y, si les interesa, busquen los nombres de quienes dijeron estas célebres frases.
Considerando la hipótesis de que un psíquico es una especie de “mago testarudo que no quiere reconocer que es un mago” lo primero que un programa de televisión orientado a poner a prueba sus poderes tendría que hacer es implementar un excelente “control”. Por la palabra “control” quiero decir descartar la posibilidad de que haya alguna explicación alternativa a los supuestos poderes del psíquico. Se lo aclaro con un ejemplo: si le digo que soy capaz de calentar una taza de café mirándola y a continuación le digo que coja esa taza de café caliente que está en la mesa, pues la acabo de calentar con la mirada ¿me creería? Seguramente usted querría asegurarse de que no hay otra explicación posible. A lo mejor la taza ya tenía café caliente y usted no lo había notado. O a lo mejor la taza tiene un truco (un pequeño calentador oculto, operado remotamente desde mi bolsillo). O quizás el café estaba mezclado con una sustancia química que haría que se calentara después de un rato. En base a sus sospechas usted me pediría que repitiera mi hazaña, pero esta vez con una taza que usted haya podido inspeccionar (y que yo no haya podido manipular) y con café sacado de un tarro sellado, obtenido de una fuente confiable. Si nada de eso se cumple, entonces probablemente usted no me creería. En ciencias diríamos que la experiencia estuvo “mal controlada”, pues había otras explicaciones posibles y con mayor probabilidad de ser ciertas, y que no fueron tenidas en cuenta durante el experimento, de modo que el experimento no permite llegar a una conclusión.
Isso nos mostra a amplitude do termo. Pensar na Libido como energia expande os campos além da sexualidade. Neste sentido, a teoria nos fala que é necessário pensar a Libido como uma energia que está transitando em qualquer área (Energia Vital) e não especificamente na energia sexual. Isso foi um ponto focal de divergência entre Freud e Jung (JUNG, 2002). 

Respecto de su conceptualización de la energía psíquica creía que ésta era tanto o más indestructible que la energía física. Postulaba que toda energía invertida en una función psíquica provocará su disminución paulatina en favor del incremento de su disponibilidad para cualquier otra función. Toda desaparición energética en un sistema psíquico conllevaría por tanto su reaparición en algún otro. Esta afirmación es muy semejante a los postulados energéticos freudianos, como queda patente en la teoría de la sublimación donde la sexualidad es redirigida hacia la creatividad artística.

Sin embargo esta energía no tiene consciencia o dirección por sí misma, es en esto similar a lo que llamamos energía Universal, pero se diferencia de ella en que la energía Universal es una energía también pura y que está entrelazada con todo lo creado, pero el Ki es en cambio una energía pura que está entrelazada a todo lo que está vivo. En pocas palabras el Ki es energía Vital.
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