Algunos sentimientos que presientes, alguna información que te llega en formas subjetivas, no son lo que tú crees. Información subjetiva a veces no es literalmente lo que va a pasar. Por ejemplo si presientes algo muy malo, algo que te hace sentir muy mal, a veces esto no significa que eso es lo que va a pasar. El mundo subjetivo es muy elástico y a veces sensaciones negativas son maneras en cual una parte más profunda de ti está tratando de preparar para un cambio personal. Con estudio y un poco de paciencia, podrás comenzar a reconocer tu simbolismo subjetivo personal; esto no lo encontrarás en libro, es algo que tú tendrás que estudiar en ti misma. Este simbolismo es bien parecido al simbolismo que encuentras cada noche en tus sueños y una cosa puede significar otra, hasta puede significar como tú te sientes profundamente de algo. Pero ten confianza en ti misma y acuérdate que este es un buen mundo que se dirige naturalmente a experiencias positivas.
El término de energía psíquica es un concepto que refiere a la energía del alma o del espíritu, aunque en terrenos de la psicología se ha utilizado en numerosas ocasiones; por ejemplo, el padre del psicoanálisis Sigmund Freud o su prolífico discípulo Carl Gustav Jung hablan de ella como una energía motriz que se corresponde con la libido y se encarga de engendrar los procesos vitales. Dicen que muchas veces la energía psíquica se genera a partir del conflicto que tienen las personas entre lo consciente y lo inconsciente. Los movimientos que produce esta tensión en la energía psíquica suelen poder ser en dos direcciones: de progresión y de regresión.
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