Hace unos años me invitaron a impartir una serie de charlas y seminarios sobre temas diversos, y entre ellos se encontraban algunos llamativos y que tienden a despertar la curiosidad en todo el mundo, tales como, Vida antes y después de la vida, Vida en el Plano Astral, Karma y Reencarnación, Sanación, Lectura del Pensamiento, Modificación de ondas cerebrales y lavado de Cerebro, Clarividencia, Telepatía , la Cia y el espionaje psíquico, y otros muchos de gran repercusión popular.


Para Jung, energía que circula por la psique y que engendra procesos psíquicos. Llamada también libido, es la energía de los procesos de la vida. Inspirándose en Heráclito, Jung indica que la circulación de energía está regida por el principio de los opuestos: la energía depende de una antítesis preexistente sin la cual no podría existir. Debe haber calor y frío, paz y guerra, etc. como fuerzas antagónicas para que pueda tener lugar el proceso de compensación llamado energía. Y así, el amor se convierte en odio, los seres pacíficos en belicosos, los cínicos en ingenuos y los santos en pecadores. La energía psíquica se genera merced al conflicto que opera en la persona —básicamente entre la conciencia y lo inconciente como polos opuestos- y subsiste como fuerza activa, consumiéndose en la actividad, para ser creada de nuevo debido a nuevas tensiones (págs. 82-87). Cuando más antagónicos son los opuestos, más intensidad de energía psíquica habrá.
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