No se alcanza a ver el detalle en la base, pero parece tener una placa. ¿Será un premio? ¿Estará dedicado a Vodanovic y los productores fueron tan “descuidados” que lo dejaron a vista y paciencia de los psíquicos? Pero supongamos que la placa dice algo genérico, sin incluir su nombre. Pasa de todos modos que la segunda imagen de más arriba corresponde a un comercial publicitario que se difundió entre el público esotérico en 2010, ya que anunciaba la venida a Chile de una maestra espiritual de nombre Isha. Una vez más, el punto importante es que cabe una posibilidad no menor de que alguno de los psíquicos haya visto el comercial (pues se trata de materias probablemente de su interés) y que en lugar de estar evaluando poderes sobrenaturales estemos simplemente evaluando buena memoria.
En la separación de mis padres se produjeron circunstancias anómalas a las que no estábamos acostumbrados. Mis padres empezaron a tirar de sus hijas. Somos 3 niñas. Una se fue con mi padre, otra con mi madre. Y yo no quise participar en tomar partido por ninguno de los dos. Estoy orgullosa de aquella decisión porque era un problema del matrimonio, no de las hijas. Y la alianza que obtuvieron con sus hijas sólo agravó la situación de separación entre toda la familia.
Los movimientos de la energía psíquica son principalmente dos: los que dan lugar a procesos psíquicos de progresión (desde lo inconciente hacia la conciencia y hacia el mundo exterior), y los procesos psíquicos de regresión (desde la conciencia hacia las zonas profundas del inconciente). La fase progresiva del movimiento de la libido es el "avance cotidiano del proceso de adaptación psicològica": es el proceso normal, pues la energía puede avanzar hacia fuera, e implica una sensación jubilosa de bienestar. Pero cuando por cualquier razón este movimiento se ve obstaculizado, aumenta desagfradablemente el valor psíquico de ciertos contenidos concientes, la libido no puede salir hacia fuera y regresa (fase regresiva) hacia el inconciente. Este obstáculo rompe el equilibrio entre los opuestos (pág. 88-90).
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