En cambio, si dirigimos energía psíquica a un objeto inerte o a un ser vivo, estos se impregnarán de esta energía, produciéndose modificaciones a nivel profundo, acumulándose esta energía, y permitiendo transferirla por contacto a otros seres o elementos. Esta es una energía con un grado como de consciencia, o inteligencia, que sigue los mandatos de la voluntad que las formó.


Nascido na Bolonha, o mais “popular” dos três (pelo menos até o século XVIII) desenvolveu-se nas regiões do sul da Itália, não sendo especificamente relacionado com qualquer corte nobre, atingiu Florença (onde provavelmente inspirou o Minchiate) e mais tarde a Sicília. Original da cidade de Bolonha, possui 62 cartas. Por isto, também é chamado de Tarocchino (“tarô pequeno”). Este grupo corresponde ao tipo denominado por Dummett como A.[21]
Una vez lograda esa sensación de unidad, podemos intentar hacer algo con el objeto, siempre sin forzarnos (al menos en esta etapa) a que pase algo, sino solo tomarlo como una práctica previa. Puede que algunos logren cosas ya desde esta etapa, aunque pequeñas, pero que logren algo, otro quizá no, pero eso no es importante, esto no es un concurso. Muchas personas que al principio no desarrollan fácilmente estas facultades Telequinéticas, cuando las liberan llegan a ser los más poderosos en ello. En fin siempre es bueno mantener la humildad en esto, ya que nadie tiene el control absoluto de estas facultades, y en más de una vez, el querer mostrarnos no traerá más frustraciones que logros.
Más allá del asunto psicológico con el que nace este concepto, en lo que refiere a la energía psíquica podemos encontrar un sinfín de disciplinas de parapsicología que la estudian y aprovechan. Si de acuerdo a la psicología esta energía nace de una tensión entre opuestos, las mancias de las que hablamos procuran dirigir y potenciar esta misma energía al máximo, para que el individuo proyecte para su vida lo que considere potenciar.
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