Algunos sentimientos que presientes, alguna información que te llega en formas subjetivas, no son lo que tú crees. Información subjetiva a veces no es literalmente lo que va a pasar. Por ejemplo si presientes algo muy malo, algo que te hace sentir muy mal, a veces esto no significa que eso es lo que va a pasar. El mundo subjetivo es muy elástico y a veces sensaciones negativas son maneras en cual una parte más profunda de ti está tratando de preparar para un cambio personal. Con estudio y un poco de paciencia, podrás comenzar a reconocer tu simbolismo subjetivo personal; esto no lo encontrarás en libro, es algo que tú tendrás que estudiar en ti misma. Este simbolismo es bien parecido al simbolismo que encuentras cada noche en tus sueños y una cosa puede significar otra, hasta puede significar como tú te sientes profundamente de algo. Pero ten confianza en ti misma y acuérdate que este es un buen mundo que se dirige naturalmente a experiencias positivas.
Los movimientos de la energía psíquica son principalmente dos: los que dan lugar a procesos psíquicos de progresión (desde lo inconciente hacia la conciencia y hacia el mundo exterior), y los procesos psíquicos de regresión (desde la conciencia hacia las zonas profundas del inconciente). La fase progresiva del movimiento de la libido es el "avance cotidiano del proceso de adaptación psicològica": es el proceso normal, pues la energía puede avanzar hacia fuera, e implica una sensación jubilosa de bienestar. Pero cuando por cualquier razón este movimiento se ve obstaculizado, aumenta desagfradablemente el valor psíquico de ciertos contenidos concientes, la libido no puede salir hacia fuera y regresa (fase regresiva) hacia el inconciente. Este obstáculo rompe el equilibrio entre los opuestos (pág. 88-90).
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