É a quantidade de energia psíquica investida em um elemento da personalidade, sendo uma medida de intensidade. Quando alguém atribui um grande valor a uma determinada ideia ou sentimento, isso quer dizer que essa ideia ou sentimento exerce uma considerável força orientadora do pensamento. Não conseguimos determinar o valor absoluto de uma ideia ou sentimento, apenas seu valor relativo. Por exemplo, quando perguntamos a uma pessoa se ela prefere uma coisa à outra, a sua ordem de preferência pode ser tomada como uma medida aproximada das forças relativas de seus valores.
Pasados unos 5 o 10 minutos del primer ejercicio, ahora volvemos a ver el objeto, pero esta vez en períodos más cortos, y al hacerlo cerramos nuestros ojos a la vez que intentamos formarnos una imagen nítida del objeto moviéndose. Mi consejo es no intentar hacer que se mueva de una manera determinada, sino más bien, dejar que se mueva en nuestra mente hacia donde quiera. Es decir, miramos que hace el objeto, en lugar de forzarlo en nuestra mente a hacer algo. Este ejercicio nos permitirá “Ver” en otro plano de realidad lo que la réplica del objeto hace en nuestra mente, y te aseguro que si solo miras pasivamente, comenzarás a sentir satisfacción y calma, en lugar de la clásica tensión que sienten quienes aún no controlan la energía Psíquica por falta de un aprendizaje correcto.
Por muito tempo, as cartas de tarô permaneceram um privilégio das classes altas e, embora alguns sermões do século XIV advertissem para o mal existente nas cartas, a maioria dos governos civis geralmente não condenava as cartas de tarô nos seus primórdios. De fato, em algumas jurisdições, as cartas de tarô eram especialmente isentas das leis que proibiam os jogos de cartas.
Poco después, comenzó a darle consejos a algunas personas con las que se topaba por la calle. A algunos les decía que dejaran de drogarse, a otros que no engañaran a sus esposas…incluso las advertía de problemas y enfermedades por venir. En la víspera de algún desastre o catástrofe notaba que se encontraba mal físicamente, “como si se quemara por dentro”.
Para Jung, energía que circula por la psique y que engendra procesos psíquicos. Llamada también libido, es la energía de los procesos de la vida. Inspirándose en Heráclito, Jung indica que la circulación de energía está regida por el principio de los opuestos: la energía depende de una antítesis preexistente sin la cual no podría existir. Debe haber calor y frío, paz y guerra, etc. como fuerzas antagónicas para que pueda tener lugar el proceso de compensación llamado energía. Y así, el amor se convierte en odio, los seres pacíficos en belicosos, los cínicos en ingenuos y los santos en pecadores. La energía psíquica se genera merced al conflicto que opera en la persona —básicamente entre la conciencia y lo inconciente como polos opuestos- y subsiste como fuerza activa, consumiéndose en la actividad, para ser creada de nuevo debido a nuevas tensiones (págs. 82-87). Cuando más antagónicos son los opuestos, más intensidad de energía psíquica habrá.
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