Aunque este trabajo no contiene alusión alguna a sus descubrimientos, es, sin embargo, un modo de demostrar como sin los avances de su época, en tiempos anteriores se curaba a través de las palabras. Es claro que aquí plantea un corrimiento de los conceptos que se manejaban a través de la hipnosis y de la sugestión para arribar a las nociones de amor y creencia, como lo podemos ver en el amor y la creencia que tiene un niño hacia sus padres. Pienso que podemos ver aquí los primeros pasos para lo que después conceptualizará como transferencia, ya que posteriormente dirá, refiriéndose al trabajo analítico: “… trabajo cuya meta será entonces descubrir la elección infantil de objeto y las fantasías que trae urdidas”.
Volviendo a “Psíquicos” y CHV: si bien me declaro incapaz de hacer un buen control de los experimentos a los que están sometiendo a los supuestos psíquicos, soy capaz de reconocer cuando un control está tan mal hecho que el resultado de la experiencia da lo mismo pues no es prueba de nada. El primer episodio de “Psíquicos” abarcó en lo esencial dos pruebas importantes. Una era la de identificar un muñeco entre cinco figuras aparentemente indistinguibles por canales normales. Las otras cuatro figuras correspondían a actores. Para agregarle dramatismo, el psíquico debía quemar a la figura que aseguraba que no estaba viva. Un buen experimento habría controlado varios factores que el programa dejó al azar (por nombrar dos, la iluminación ambiental y la dirección en que soplaba el viento sobre las figuras). Pero además había graves problemas de diseño. ¿Cómo estar seguros de que los actores eran tan buenos que no delatarían su presencia con ligeros movimientos que un buen observador reconocería? ¿Qué tal si los psíquicos, por creencias supersticiosas, favorecían escoger siempre un mismo número y justo el muñeco estaba en ese número? En ambos casos nos habríamos encntrado con un nivel alto de aciertos, que no habría tenido que ver con ninguna habilidad extraordinaria. No obstante, a pesar del mal diseño, el resultado fue simplemente el que uno habría obtenido más probablemente por simple azar. Sin mirar las cinco figuras, si me piden escoger cuál es el muñeco y lo hago al lanzando un dado (¡existen dados de 5 caras!), tengo de inmediato un 20% de probabilidades de acertar. En 10 predicciones, lo más probable es que entonces, por suerte, acierte en 2. Eso es justo lo que el programa encontró, así que no vale la pena darle más vueltas a ese resultado.
Los movimientos de la energía psíquica son principalmente dos: los que dan lugar a procesos psíquicos de progresión (desde lo inconciente hacia la conciencia y hacia el mundo exterior), y los procesos psíquicos de regresión (desde la conciencia hacia las zonas profundas del inconciente). La fase progresiva del movimiento de la libido es el "avance cotidiano del proceso de adaptación psicològica": es el proceso normal, pues la energía puede avanzar hacia fuera, e implica una sensación jubilosa de bienestar. Pero cuando por cualquier razón este movimiento se ve obstaculizado, aumenta desagfradablemente el valor psíquico de ciertos contenidos concientes, la libido no puede salir hacia fuera y regresa (fase regresiva) hacia el inconciente. Este obstáculo rompe el equilibrio entre los opuestos (pág. 88-90).
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