Generalmente el tarot considera que el Diablo representa al ser humano que está atado a los deseos materiales, los vicios y la materia. Suele representar el materialismo, la lujuria, la degradación y los excesos. Los dos demonios que están encandenados representan a la persona que está encadenada al mundo material incapaces de evolucionar espiritualmente. En algunos casos puede representar la Maldad, pero en términos generales es algo más alegórico y se asocia con el plano material ó físico, los Egos de la Gnosis, el Ello del psicoanálisis y con la Sombra (arquetipo) de Jung.
No fue sino hasta los siglos XVIII y XIX que el tarot fue tratado con entusiasmo por las sociedades ocultistas y esotéricas para su uso en la adivinación. Un clérigo suizo llamado Antoine Court de Gébelin escribió un tratado llamado Le Monde Primitif (El Mundo Primitivo) que conectaba las imágenes del tarot de Marsella con los misterios de Isis y Thoth, por lo tanto siempre uniéndolos a ambos (Aleister Crowley tomaría esto en cuenta luego al crear su propia baraja Thoth). De Gébelin hizo muchas afirmaciones en lo referente a la conexión existente entre los triunfos del tarot y Egipto, las cuales fueron desmentidas luego por los egiptólogos.
From his birth, Saint John the Baptist was brought up to be the forerunner of Jesus, i.e. the one who would come before Jesus and who would announce his coming. It is very interesting the way John assumes the mission of being a precursor and of baptizing the faithful: his greatest honour was not having fame among the people, but the fact of having baptized Jesus himself. Moreover, John preaches humbly his mission: “I am not who you think; but after me will come Someone, whom I am not worthy to untie the strap of his sandals”.
Sea como fuere, cada arquetipo varía en función de múltiples funciones, más allá del contexto, un arquetipo debe estudiarse e interpretarse en un conjunto de condiciones: situación de quien pide consulta, ubicación de cada carta con respecto a sus vecinas y al resto de la tirada, incluso la posición de la propia figura, siendo distinto el significado en cada uno de los casos.
            Para Arintero el amor a la Eucaristía está relacionado con el amor a la virgen María; quien se distingue en uno de estos amores sobresale también en el otro. Si los favores más importantes de la vida mística suelen recibirse durante la comunión, en casi todos ellos interviene la virgen María, a quien, como a una madre, acuden los verdaderos místicos en todas sus necesidades, dificultades y oscuridades[11].
La cuaternidad es un arquetipo que, por así decirlo, se presenta universalmente. Es la premisa lógica de todo juicio de totalidad. Si se quiere llegar a un juicio de este tipo, éste debe tener un aspecto cuádruple. Cuando, por ejemplo, se quiere caracterizar la totalidad del horizonte, se nombran los cuatro puntos cardinales. Hay siempre cuatro elementos, cuatro cualidades primitivas, cuatro colores, cuatro casas en la India, cuatro caminos en el sentido de evolución espiritual en el budismo. Por ello también hay cuatro aspectos psicológicos de la orientación psíquica más allá de lo cual no puede ya decirse nada más fundamentalmente. Debemos tener, como orientación, una función que compruebe que hay algo (sensibilidad), una segunda que verifique qué es esto (pensamiento), una tercera función que diga si esto se adecúa o no, si se quiere admitir o no (sentimiento) y una cuarta que indique de dónde viene y adónde va (intuición). Más allá de ahí no se puede decir nada... La perfección ideal es lo redondo, el círculo (mandala), pero su escala mínima es la cuadratura.
Se comprende, pues, que todos los santos fundadores hayan recomendados tanto este piadoso ejercicio a sus religiosos. San Benito prescribió que todos hicieran lectura cada día, y que dos monjes se encargara de recorrer ese tiempo las celdas, para ver si era observado este punto; caso de encontrar algún negligente en su cumplimiento, quería que se le impusiera una penitencia. Y antes que todos los fundadores, lo había prescrito San Pablo a Timoteo: «Aplícate a la lectura»: Nótese la palabra que emplea: attende; es decir, que por muchos que fueran los cuidados que le exigieran sus ovejas –Timoteo era obispo–, quería San Pablo que se dedicara a la lectura de libros santos, no como de pasada y por breve tiempo, sino aplicándose expresamente a ella con detención.  

Como modo de orar deberíamos comenzar el examen reconociendo y agradeciendo la obra de Dios; porque sólo así podré descubrir mis errores o mis defectos. Y este descubrimiento se convertirá en una ocasión de contar con la misericordia de Jesucristo, que es la salvación de Dios para mis pecados y para los del mundo entero, como nos dice san Juan: «Si alguno peca, tenemos un abogado, Jesucristo el Justo. El ha muerto por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino por los del mundo entero» (1Jn 2,1-2).


Los distintos estamentos que representan organismos e instituciones cristianas evangélicas, debemos y tenemos la obligación de velar a tiempo y fuera de tiempo, para que la Palabra de Dios, se haga verdaderamente vida real en nosotros, como una sociedad de una Nación Santa, de modo que siendo ejemplo para la Nación del Mundo bien podríamos cumplir dando ejemplo ,buscando primeramente el reino de Dios y su justicia y Naciones del Mundo serian restauradas, sanadas, cambiadas en Cristo, libres en Cristo Jesús, en vano nuestra fe vela si no vemos los hechos con los hechos de la verdadera voluntad de Dios. Es decir tenemos la responsabilidad de meditar y velar para saber en que medida se cumplen los planes de Dios en nuestras vidas, debemos saber que a lo interno de nuestros organismos Cristianos Evangélicos se muestra la carencia de la gracia del reino de Dios, como Nación Santa.
Cuando observo en mi hermano alguna deficiencia incorregible - consecuencia de alguna necesidad o de alguna enfermedad física o mora- , ¿por qué no lo soporto con paciencia, por qué no lo consuelo de buen grado, tal como esta escrito: Llevarán en brazos a sus criaturas y sobre las rodillas las acariciarán? ¿No será porque me falta aquella caridad que todo lo aguanta, que es paciente para soportarlo todo, que es benigna en el amor?.
En cuanto a la vinculación de este tipo de adivinación con el mal, quizá ello depende más de las actitudes de quien quiere saber como de quien dice interpretar. Este arte, nada tiene que ver con el satanismo, ni el espiritismo; quizá sí con el paganismo en cuanto a su origen y con el espiritualismo en cuanto a su trascendencia. Repito, las cartas son solo un instrumento, no una invocación, ni un llamamiento a fuerzas oscuras.

            Otro medio para crecer en la vida espiritual es el trato con personas «fervorosas y llenas de Dios». Ellas son verdaderamente la sal de la tierra y la luz del mundo. Su conversación y sus ejemplos son de los medios más poderosos para encender de amor divino nuestro corazón. Entrar en contacto con estas personas nos hace participar de sus luces y del ardor de su caridad. Sus palabras son palabras de vida eterna, porque son las palabras del mismo Dios que nos habla a través de sus labios. Cuando no podemos entrar en contacto con dichas personas, ni escuchar su palabra viva, podemos suplir esta carencia con las lecturas espirituales.


Thot está considerado como el Dios de la sabiduría y de la autoridad sobre todos los dioses. Es el registrador y el juez. Estaba representado por una cabeza de Ibis, una pluma y la tablilla de escriba celestial, que anota los pensamientos, palabras y acciones de los hombres y los que pesa en su balanza. En el panteón religioso egipcio pesaba las almas en una balaza, representando así el juicio final de vivos y muertos. También fue el inventor de la escritura, patrón de los escribas, de las artes y de las ciencias. Como dios de la escritura, era el inventor de todas las palabras, del lenguaje articulado. Codificó las ceremonias que transforman a los muertos en espíritus, y sólo los sacerdotes podían tener acceso a este conocimiento. Su poder sobre las palabras le hacía estar al corriente de las fórmulas mágicas y enseñaba las fórmulas capaces de liberar del mal a los que quería conservar con vida. Su nombre es uno de los primeros que aparecen en los monumentos más antiguos. Es el dios lunar de las primeras dinastías, maestro de Cinocéfalo, el mono con cabeza de perro que había en Egipto como símbolo y recuerdo viviente de la tercer Raza-madre.
Pepe CabotPepón JoverPino del CastilloRafa FernándezRAIMON SAMSORicardo BruRosalía ZabalaRodrigo RomoRolando Lara SánchezSalvador FreixedoSandra FernándezSergio Manuel Pop – MONORSergio RamosSilvia PlaSol AhimsaSuzanne PowellVanessa Navarro LiañoVicente FuentesVictor BrossaVirginia BlanesXavier BartlettXavier Pedro GallegoYolanda Soria JimenezCONGRESOS

En las crónicas de los carmelitas descalzos se lee que una señora de Viena se había arreglado una tarde para asistir a un sarao; pero cuando hubo llegado al salón y viendo que la fiesta se había suspendido, se llenó de rabia y para distraer el mal humor tomó un libro espiritual que por la providencia de Dios le vino a sus mano; el libro trataba del desprecio del mundo, y tanto la convenció, que dio un adiós al mundo y se hizo carmelita.
Esta oración continua no excluye el que en algunos momentos determinados nos ocupemos sólo de conversar con Dios. Para que esta oración sea eficaz Arintero nos recuerda que debe ser humilde, confiada, perseverante y fervorosa, y brotar de lo más íntimo de nuestro corazón. Si oramos con vacilación, no debemos esperar nada; si oramos sólo con los labios, provocamos a Dios con nuestra irreverencia. Toda verdadera oración vocal va siempre acompañada de algún modo de la oración mental, aunque esta última pude ser más ferviente y eficaz sin aquella. La oración mental es la que mejor nos dispone para entrar en la contemplación, aunque algunas personas pueden llegar a ella con la oración vocal e incluso únicamente con la recitación del Padrenuestro. Además –nos dice Arintero– todos pueden «remediar las distracciones y aun la sequedad que involuntariamente padecen, apelando a la repetición de breves y ardientes afectos y súplicas, en que está lo esencial de la oración»[3]. La oración es sin duda el gran medio del que disponemos en todo momento para mejorar nuestra vida y acrecentar la gracia. Los santos comparan al cristiano sin oración con un «soldado sin armas que nunca podrá resistir al enemigo». Cuanto más árida sea nuestra oración, más eficaz y meritoria es, siempre que vaya acompañada de grandes deseos de agradar a Dios; pues la devoción no consiste en el fervor sensible, sino en la prontitud y firmeza de la voluntad.
Meditaciones del «Vía Crucis» del Viernes Santo en el Coliseo (2007): meditaciones del Vía Crucis que presidirá en la noche de este Viernes Santo Benedicto XVI en el Coliseo de Roma. El texto ha sido compuesto por el sacerdote italiano monseñor Gianfranco Ravasi, prefecto de la Biblioteca-Pinacoteca Ambrosiana de Milán, biblista de notable prestigio. Coliseo, 5 abril de 2007.
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